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arcano xv tarot

Hoy inauguro la sección «Mujeres que impactan» en mi blog y tengo el honor de entrevistar a Anita, a quien conocí en el año 2019 en el Congreso de Tarot en Argentina.

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Anita es creadora de Azabethd Tarot, su marca como tarotista, y lleva más de 25 años acompañando a personas en procesos de incertidumbre y creación consciente de objetivos, utilizando el tarot como herramienta de crecimiento personal. Fundadora de una escuela de tarot que lleva más de 14 años con más de 1.000 alumnos formados en distintos países, es co-creadora del Congreso Tarot Chile y miembro de la Red Internacional Congreso de Tarot. Es anfitriona del podcast Amiga, te leo el tarot. Como speaker internacional, ha impartido charlas en Miami, España, Venezuela, Uruguay, Argentina y Chile.

«Siempre digo que el tarot ha sido muy amigo conmigo en la vida. Gracias a él he podido acompañar a muchas personas en sus momentos de ansiedad y a crear caminos para cumplir sus sueños usando el tarot como herramienta de crecimiento personal».

Cuéntame ¿Cuándo llegó el tarot a tu vida?

Cuando era niña, mi mamá visitaba una farmacia homeopática en Providencia, en Santiago. En la vitrina del lugar exhibían distintos objetos y, un día, apareció un mazo de tarot. Yo no sabía qué era ni cómo se usaba, pero me llamó muchísimo la atención.

Desde muy pequeña fui muy emprendedora: hacía galletitas con manjar y coco que vendía en el barrio, así que siempre tenía mi propia cajita de dinero. Con esos ahorros, alrededor de los 12 años, hice dos de mis primeras “grandes inversiones”: compré ese tarot… y mi primer televisor.

Muchas veces se dice que el tarot te encuentra, y creo que en mi caso fue así, porque realmente no sabía bien lo que era cuando lo compré. El mazo traía el típico “librito blanco” con el significado de cada carta. Ese verano me llevé el tarot a la playa y, mientras tomaba sol, iba aprendiendo las cartas leyendo ese pequeño manual.

Mi abuela materna empezó a hacerme preguntas y me explicó que el tarot servía para responderlas. Así partí: primero con la familia, luego con amigos de la familia, después con amigos de esos amigos… y sin darme cuenta el tarot comenzó a formar parte de mi vida. Con los años,  la gente empezó a asociarme naturalmente al tarot. Fue todo muy sincrónico.

Mi primer trabajo formal también llegó gracias al tarot. Una de mis primas trabajaba en Terra.cl, uno de los primeros portales de internet en Chile. Un día, medio en broma, le comenté que a ese portal le faltaba una sección de temas místicos o de crecimiento personal. Al día siguiente, ella me llamó para decirme que me querían entrevistar para presentar la idea.

Yo nunca había ido a una entrevista de trabajo y estaba muy nerviosa. En la reunión me preguntaron cuánto quería cobrar por escribir sobre tarot, numerología o astrología. Tuve que inventar una cifra ahí mismo. Y así empecé a trabajar formalmente. Ese dinero lo invertí en más mazos y en cursos. En esa época había muy pocos, pero mis padres siempre me apoyaron y me acompañaban. Yo era muy joven y mis compañeros de estudio tenían más de 30 o 40 años.

Hace poco revisé el registro de mi inicio de actividades, porque en ese trabajo me pagaban con boletas. La fecha es el 14 de agosto del año 2000, cuando yo tenía 16 años. Por eso siempre digo que formalmente llevo más de 25 años dedicándome al tarot.

tarot marsella

Eres coleccionista de mazos de tarot ¿Cuáles son los más especiales o extraños que tienes?

La última vez que conté mis mazos hace alrededor de un año y medio tenía más de 350.

Cuando empecé a leer tarot era muy difícil conseguir uno en Chile. Los mazos llegaban muy poco y muchas veces circulaban porque alguien los había traído de viaje o los había heredado.

Mi primer tarot fue un Tarot de Marsella, que aún conservo. La caja ya no existe, porque las cajas suelen deteriorarse con el uso, pero las cartas están en muy buen estado. Lo usé muchísimo y le tengo un cariño enorme.

Con el tiempo también me conecté mucho con el Rider Waite Smith, del cual tengo muchas versiones distintas. Curiosamente no recuerdo cuál fue el primero que compré, pero sí tengo muy presente ese primer Marsella, que guardo en un bolsito especial.

Comprar mazos antes era muy distinto a hoy. No existían reseñas, unboxings ni Google Images. Muchas veces uno compraba un mazo solo por la portada y recién al abrirlo descubrías cómo eran las ilustraciones. Por eso tengo algunos que no uso, pero igual conservo porque representan esa etapa.

Hoy, el mercado del tarot es mucho más amplio y creativo. Por eso ahora soy más selectiva. Suelo comprar pocos mazos al año y muchas veces apoyo proyectos de artistas independientes o mazos financiados en plataformas como Kickstarter, que suelen ser ediciones limitadas y muy especiales para coleccionistas.

¿Qué carta del tarot te representa más en este momento y por qué?

Hoy diría que La Emperatriz. Siempre he sentido afinidad con esa carta, primero por algo muy simple: los colores. Yo soy una persona muy de colores, de estampados, de expresión visual. Me cuesta mucho el negro y me gusta lo vibrante. Y La Emperatriz, en la mayoría de los mazos, tiene justamente
una estética muy rica en diseño y color.

También estudié diseño gráfico aunque no me dediqué profesionalmente a eso y siempre me ha interesado mucho la estética, la moda y la forma en que uno se expresa visualmente.

En ese sentido, La Emperatriz siempre me ha acompañado. Pero hay algo más profundo. Es una carta de energía tierra: habla de materializar, de hacer
que las cosas sucedan en lo concreto. Y esa es exactamente mi forma de trabajar el tarot.

Desde muy joven he estudiado cábala donde se enseña la importancia de integrar lo espiritual con lo material: el cuerpo, la prosperidad, la abundancia, la vida cotidiana. A mí me encanta la espiritualidad y el crecimiento personal, pero siempre desde un lugar práctico y aplicable.

Además, La Emperatriz habla del disfrute de la vida, del amor, de los vínculos, de la creatividad y de la capacidad de crear vida en muchas formas. Yo conecto mucho con la familia, con el amor propio y de pareja. También con la idea de que venimos a esta vida no solo a aprender, sino también a disfrutarla. Por todo eso siento que hoy es la carta que mejor refleja quién soy porque amo la vida y me encanta vivirla.

Cuéntame una experiencia hermosa que el tarot haya traído a tu vida.

Siempre digo que el tarot ha sido muy amigo conmigo en la vida. Gracias a él he podido acompañar a muchas personas en sus momentos de ansiedad y a crear caminos para cumplir sus sueños usando el tarot como herramienta de crecimiento personal.

Pero hay algo muy personal que el tarot me ha regalado y que valoro profundamente: tiempo. Siempre digo que existe la máquina para hacer dinero, pero no existe la máquina para hacer tiempo. Y el tiempo es lo más valioso que tenemos.

Mi abuela materna fue una persona muy importante para mí. Cuando yo era pequeña incluso escribí una carta para el caso de que ella muriera mientras yo fuera niña, porque temía no tener las herramientas emocionales para expresar todo lo que sentía. La vida fue generosa y eso no ocurrió entonces. Mi abuela vivió muchos años más y partió cuando yo ya era adulta.

En un momento le diagnosticaron un cáncer de páncreas muy agresivo. Un médico cercano nos dijo con mucha honestidad que probablemente le quedaba alrededor de un mes y medio. Durante ese tiempo estuve muy presente con ella. Un día sentí algo distinto y pregunté al tarot si ella estaba preparada para trascender. Salió una sola carta: El Carro.

Para mí fue un mensaje muy claro. Mi abuela era una mujer muy viajera, y sentí que esa carta representaba que estaba lista para emprender su último viaje. Por primera vez en mi vida profesional cancelé toda mi agenda para ese día. Me dio mucha vergüenza hacerlo, porque nunca lo hago, pero sentí que debía estar ahí. Ese mismo día mi abuela partió. Gracias a esa decisión pude acompañarla, conversar con ella, poner música, sostener sus manos y estar presente hasta que mi mamá llegó para despedirse.

Para mí fue un momento profundamente significativo. Sentí mucha gratitud hacia el tarot, porque ese mensaje me permitió detener todo y estar presente en uno de los momentos más importantes de mi vida.

Anita, eres una de las organizadoras del Congreso de Tarot en Chile ¿Cómo se viene la versión 2026?

El 2026 será el año de La Sacerdotisa dentro del Congreso de Tarot, y es un año muy especial para nosotras. Este será el sexto congreso, que actualmente organizamos junto a Majo Arévalo. El propósito siempre ha sido crear un espacio para la comunidad del tarot.

Solemos decir una frase que nos representa mucho: “Sola o solo puedes ir más rápido, pero juntas/os llegamos más lejos.”

El tarot es un oficio que muchas veces se vive de manera solitaria, especialmente desde la pandemia, cuando muchas consultas pasaron a ser online. Por eso el congreso se ha convertido en un punto de encuentro muy importante para tarotistas, estudiantes, artistas que crean mazos y también personas que simplemente aman el tarot.

Es muy emocionante ver cómo la gente se reencuentra, se conocen amistades que antes solo existían en redes y surgen colaboraciones nuevas.

El congreso consta de dos instancias…
● Precongreso online: domingo 27 de septiembre.
● Evento presencial: 10 y 11 de octubre.

Tendremos 14 ponentes nacionales e internacionales, además de tres grandes temas que la comunidad ha pedido mucho para este año:
● arcanos menores,
● tarot y astrología,
● y contenido para redes sociales para tarotistas.

Además,  continuaremos con el Premio Pixie que surgió el año pasado, inspirado en Pamela Colman Smith, para reconocer a personas que han dedicado su vida al tarot y han abierto caminos a las generaciones actuales. Este año la homenajeada será Silvia Selowsky.

En abril lanzaremos el programa completo, pero desde ya estamos muy emocionadas porque el congreso sigue creciendo convirtiéndose en la instancia tarot más masiva de Chile. Además de convocar cada vez más a personas de regiones y diferentes países. Al final, más que un evento, es un espacio creado por y para la comunidad del tarot ♦